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Páginas web2 min de lectura

Accesibilidad web: qué es, qué exige la normativa europea y por qué beneficia a tu negocio

Una web accesible la puede usar cualquier persona. Además de ser lo correcto, para muchos servicios online ya es una obligación legal.

Por Miguel Casado Asuero

Una web accesible es aquella que puede usar cualquier persona, también quienes tienen alguna discapacidad visual, auditiva, motora o cognitiva, o quienes navegan en condiciones difíciles: con el sol en la pantalla, con una sola mano o con una conexión lenta.

Qué dice la normativa

La Directiva (UE) 2019/882, conocida como Ley Europea de Accesibilidad, establece requisitos de accesibilidad para determinados productos y servicios, entre ellos el comercio electrónico. En España se incorporó al ordenamiento mediante la Ley 11/2023 y sus obligaciones se aplican desde el 28 de junio de 2025.

Algunos puntos importantes:

  • Afecta a servicios dirigidos a consumidores, como las tiendas online.
  • Las microempresas que prestan servicios (menos de 10 personas empleadas y un volumen de negocio o balance anual que no supera los 2 millones de euros) están exentas de los requisitos para esos servicios.
  • Como referencia técnica se utilizan las pautas WCAG en su nivel AA.
Este resumen es orientativo. Para saber cómo te afecta en tu caso concreto, consulta con un asesor jurídico.

Por qué te conviene aunque no estés obligado

  • Más clientes: una parte importante de la población tiene algún tipo de discapacidad o limitación, permanente o temporal.
  • Mejor experiencia para todos: textos legibles, botones grandes y formularios claros benefician a cualquier visitante.
  • Mejor SEO: una estructura correcta de títulos, textos alternativos en las imágenes y un buen rendimiento ayudan también a los buscadores.

Mejoras prácticas para empezar

  1. Contraste suficiente entre el texto y el fondo.
  2. Texto alternativo en las imágenes que aportan información.
  3. Navegación con teclado: todo lo que se puede hacer con el ratón debe poder hacerse con el teclado, con el foco siempre visible.
  4. Estructura de títulos ordenada: un título principal por página y subtítulos jerárquicos.
  5. Formularios con etiquetas visibles y mensajes de error claros junto al campo.
  6. Botones y enlaces de tamaño cómodo para pulsar en el móvil.
  7. Respetar la preferencia de reducir movimiento de quienes se marean con las animaciones.

Cómo revisar tu web

Las herramientas automáticas detectan parte de los problemas, pero no todos. Combínalas con una revisión manual: navega tu web solo con el teclado y prueba un lector de pantalla en las páginas clave.

Si quieres una web pensada desde el principio para todas las personas, consulta el servicio de diseño UX/UI.

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